Katalina vuelve con nuevos sabores: abrir bocado nunca fue tan buena idea

Hay cartas que se leen y cartas que empiezan a apetecer antes de llegar al final.

Después de un veranito yendo de aquí para allá, Katalina vuelve con la maleta cargada de nuevas ideas, sabores y fusiones que ha ido descubriendo por el camino. Porque si hay algo que le gusta a Katalina es viajar, probar cosas nuevas y traerlas de vuelta para sorprendernos en la mesa.

Por eso, en Bendita Katalina incorporamos nuevos platos a nuestra carta, manteniendo esos clásicos que ya forman parte de la casa, nuestros viejos favoritos.

Una selección pensada para seguir disfrutando de nuestra cocina como nos gusta: platos para compartir, sabores reconocibles con nuestro punto particular y propuestas que van desde el picoteo hasta esas elaboraciones que merecen sentarse a la mesa sin ninguna prisa.

Para empezar, lo difícil es elegir

La carta mantiene ese espíritu de empezar probando un poco de todo.

Las gildas, la cecina o los torreznos abren paso a platos con sello propio como la Rusa Japo, y ahora también a nuevas incorporaciones como la Rusa Pilpilera o los Fideos Tostados.

Y para los que vienen buscando algo diferente, también llega el Brioche de Marta, con pastrami, pepinillo, miel y mostaza; o El pecado del atún, con tartar de atún, patatas paja, huevo frito y trufa o Cesar by Katalina una nueva vuelta de tuerca a un clásico que, como todo lo que pasa por las manos de Katalina, viene con su propio toque.

Del mar, de la tierra y sin medias tintas

La carta sigue creciendo cuando llegan los platos principales.

Para los que prefieren el mar, ahora encontramos propuestas como el salmón con wok de verduras o la pata de pulpo a la brasa con patatas revolconas, que se suman a los sabores que ya conocemos y que siguen formando parte de la carta.

Y cuando “viene la chicha”, la elección se complica: carrillada de cerdo ibérica con puré de patata asada, abanico ibérico, hamburguesa de vaca rubia gallega, canelón de pollo asado con boletus y foie, chivo de Canillas, cachopo al estilo Kata o un Chateaubriand de 500 gramos para quienes vienen con las ideas claras.

Y sí, también hay que hablar de los arroces

La carta incluye dos propuestas para quienes saben que un buen arroz siempre tiene sitio en la mesa: paella de pollo con setas, parmesano y foie y arroz negro con pulpo, gambón y alioli.

Dejar hueco para el postre también forma parte del plan

Cookie casera con helado de vainilla, un clásico, tarta de queso Payoyo, tocino de cielo, tarta de chocolate Valrhona o nuestra torrija de brioche caramelizado (la tentación de Katalina)

Porque venir a Bendita Katalina y decir que no al postre debería estar bastante cerca de considerarse pecado.

Una carta que sigue viajando

Nuevos platos, sabores que ya forman parte de la casa y muchas excusas para volver.

Porque Katalina seguirá haciendo lo que mejor sabe: viajar, descubrir nuevos sabores y traerlos de vuelta con su particular manera de mezclarlos y sorprendernos.

Puedes descubrir la carta completa en Bendita Katalina y elegir tu próxima favorita.

Como decimos nosotros: abrir bocado, no es pecado.

Reserva tu mesa y ven a probarla.

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